10 RAZONES PARA CREER en la fe cristiana (primera parte)

2 La confiabilidad de su libro

El libro en el cual se basa la fe cristiana fue escrito durante un período de cerca de 1.600 años por cuarenta autores diferentes, y cuenta una historia que comienza con la creación y termina en el umbral de la eternidad. La integridad de su registro histórico y geográfico tiene apoyo arqueológico. La exactitud con la que se ha copiado y ha llegado a nosotros ha sido confirmada por los rollos del mar Muerto de Qumrán. Originaria, no del Oriente ni del Occidente sino del medio Oriente, la cuna de la civilización, la Biblia continúa hablando hoy, no sólo con poder espiritual, sino también con convincente exactitud profética. “Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2ª Pedro 1:21)..

3 Sus explicaciones de la vida

Todos los sistemas religiosos tratan de dar significado a nuestra existencia. Todos intentan explicar nuestra sed de significación, el problema del dolor y lo inevitable de la muerte. Todas las religiones tratan de aplicar el diseño del cosmos a nuestras vidas individuales. Sin embargo, en la fe cristiana, ese diseño refleja una cuidadosa atención al detalle que es muy evidente en las especies y ecosistemas del mundo natural. Es Cristo quien habla de un Padre y conoce cada pajarillo que cae al suelo, un Padre que cuenta hasta los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:29-31). Es Cristo quien revela a un Dios que demuestra cuánto le importa todo lo que ha creado. Es Cristo quien se vistió de humanidad para sentir lo que sentimos y para luego sufrir y morir en nuestro lugar. Es Cristo quien revela a un Dios a quien le importa tanto su creación como lo indican el diseño y los detalles del mundo natural (Salmos 19:1-6; Romanos 1:16-25).

4 Su continuidad en el pasado

La fe cristiana ofrece continuidad a nuestras más profundas raíces ancestrales. Aquellos que confían en Cristo aceptan al mismo Creador y Señor que adoraron Adán, Abraham, Sara y Salomón. Jesús no rechazó el pasado. Era el Dios del pasado (Juan 1:1-14). Cuando vivió entre nosotros nos mostró cómo vivir según el plan original. Cuando murió cumplió el sistema sacrificatorio del Antiguo Testamento completo. Y cuando se levantó de entre los muertos, la salvación que ofreció cumplió la promesa que hizo Dios a Abraham de que a través de sus descendientes traería bendición a todo el mundo. La fe cristiana no surge con Cristo. A través de toda la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis es una sola historia. Es Su historia y la nuestra (Hechos 2:22-39; 1ª Corintios 15:1-8).

5 Su afirmación fundamental

Los primeros cristianos no estaban motivados por la disensión política ni social. No fueron teólogos con muchas credenciales ni tampoco filósofos sociales. Eran testigos. Arriesgaron sus vidas para decir al mundo que con sus propios ojos habían visto a un hombre inocente morir y luego caminar milagrosamente entre ellos a los tres días (Hechos 5:17-42). Su argumento era muy concreto. Jesús fue crucificado bajo el gobernador romano Poncio Pilato. Su cuerpo fue enterrado y sellado en una tumba prestada. Se colocaron guardias en la tumba para evitar que la profanaran. Sin embargo, luego de tres días, la tumba estaba vacía y los testigos estaban arriesgando sus vidas para declarar que Él estaba vivo.

(Continuará…)


Fuente: RBC Ministerios (Adaptado)

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